domingo, 29 de agosto de 2010

REGLAS DE LA HERMANDAD (IX)

CAPITULO II

DE LA ECONOMIA
Y DEL CABILDO GENERAL DE CUENTAS


REGLA 74ª
DE LOS INGRESOS Y
GASTOS DE LA HERMANDAD

La Hermandad, aunque por su condición de asociación de personas esté atada a las necesidades terrenales y materiales, supeditará su economía, en todo caso y circunstancia, a las más altas necesidades que se derivan de su finalidad espiritual y religiosa.

Por tal motivo, recurrirá para su mantenimiento a las aportaciones, cuesta-ciones y limosnas de sus hermanos y bienhechores, o a cualquier otro medio lícito de ingreso, siempre que éste no esté reprobado por estas Reglas, por las Normas dictadas por la Autoridad Eclesiástica, o por los usos y costumbres. Tampoco recurrirá a me-dios de ingresos que vayan en detrimento de sus propios fines, del espíritu y estilo propio de la Hermandad, ni aceptará ingresos que pudieren suponer condiciona-mientos o que limiten la libre misión para la que está destinada.

En cuanto a los gastos, empleará siempre la debida mesura y se ajustará al espíritu de humildad y sobriedad que caracteriza a esta Hermandad, buscando en él la satisfacción de nuestras necesidades hasta el límite que la eficacia del gasto aconseje, sin sobrepasar ésta en afanes de liberación, lujo y ostentación.

REGLA 75ª
DE LA ENAJENACION DE LOS BIENES DE LA HERMANDAD

No podrán ser enajenados los bienes de la Hermandad sin la aprobación del Cabildo General y su confirmación por el Obispo Diocesano u Ordinario del lugar.

No obstante, la Junta de Oficiales podrá autorizar la enajenación de muebles, herramientas y demás bienes de uso común que se encuentren en desuso o vayan a ser sustituidos por otros similares, siempre que reúnan las siguientes circunstancias:

- Que carezcan de valor artístico, sentimental, histórico o documental.

- Que puedan ser sustituidos, si su empleo fuere necesario, por la adquisición de otros bienes similares de venta general en el mercado.

- Que el valor por el que figura en el inventario no sea de alta consideración.

REGLA 76ª
DE LOS GASTOS, ADQUISICIONES
Y DEUDAS EXTRAORDINARIAS

Si la Junta de Gobierno considerare necesario incurrir en algún gasto concreto o en alguna adquisición que, con carácter extraordinario, sobrepasare el cincuenta por ciento de los ingresos del ejercicio anterior, o el presupuesto ordinario de ingresos para el ejercicio en curso, presentará al Cabildo General un presupuesto extra-ordinario que lo recoja, para que sea aprobado por éste. Queda exceptuado de este requisito los gastos o adquisiciones que vayan a ser atendidos por donativos expresa-mente ofrecidos para ello.

Igualmente, el Cabildo de Oficiales necesitará de la aprobación del Cabildo Ge-neral para contraer deudas que superen este cincuenta por ciento, o cuyo plazo de amortización sobrepase el periodo de vigencia para el que la Junta de Oficiales hubiere sido elegida.
REGLA 77ª
DE LA APORTACION A LA IGLESIA

La Hermandad colaborará a subvenir las necesidades de la Archidiócesis de Se-villa mediante la aportación al Fondo Común Diocesano de una cantidad anual, pro-porcionada a sus ingresos.
REGLA 78ª
DE LA CONTABILIDAD GENERAL DE LA HERMANDAD

Los libros generales de contabilidad de la Hermandad serán responsabilidad del Mayordomo, con el visto bueno del Hermano Mayor, el Fiscal y el Secretario, o de la Junta Económica, en su caso, donde por medios manuales o de soporte informático, estarán pormenorizados todos los gastos e ingresos de la Hermandad, así como la justi-ficación de cada uno de ellos. No obstante, cada Diputación o Vocalía, podrá tener sus propios medios contables.

REGLA 79ª
DE LA MEMORIA ANUAL

La memoria anual, que será objeto de aprobación por el Cabildo General de Cuentas, y que, resumida, se le hará llegar a todos los hermanos, se compondrá de la relación de las actividades de cada Oficio, resaltando los logros y vicisitudes para acometerlas, y la información económica extractada que se deriva de los libros gene-rales de contabilidad de la Hermandad y de los presupuestos.

Aunque la información que se recoge en la memoria sea resumida, los herma-nos podrán pedir detalles y explicaciones de estas cifras, lo que habrá que atender por parte de la Junta de Oficiales.

REGLA 80ª
DEL INVENTARIO DE BIENES

El inventario general de bienes consistirá en una relación de todos y cada uno de los bienes propiedad de la Hermandad, de forma pormenorizada, con la indicación de la fecha y valor de adquisición. Si la fecha o valor de adquisición no fueren conocidos, se indicará una fecha aproximada, y como valor se expresará el de reposi-ción o uno estimado, según se considere más adecuado.

REGLA 81ª
DEL CONTENIDO DEL CABILDO GENERAL DE CUENTAS

Al Cabildo General de Cuentas, que se celebrará en fecha poste-rior al 30 de junio, que es cuando esta Hermandad cierra ejercicio económico anual, comparecerá la Junta de Oficiales con los Libros Generales de Cuentas debidamente ordenados y encuadernados, así como los justificantes de todos los movimientos; con la Memoria Anual, con sus apartados de actividades y su información económica, y con la certi-ficación del Secretario y del Fiscal de haber sido fiscalizada toda la información y que se ajusta a la realidad, para la aprobación, si procede, por parte del Cabildo.

Si durante la celebración del Cabildo General de Cuentas, algún hermano pre-sentase alguna objeción a la Memoria, justificándolo debidamente, se creará una comisión con el fin de investigar y resolver este caso,

La comisión estará formada por el Hermano Mayor, el Secretario, el Mayor-domo o Junta Económica y del Fiscal, así como un número de hermanos igual al de Oficiales que propondrá el Cabildo General, estando incluido el hermano que formu-lara la objeción.

El resultado de dicha comisión se hará llegar por escrito a todos los hermanos de la Hermandad.

Tras el Cabildo General de Cuentas se habrá de remitir a la Autoridad Ecle-siástica copia de la Memoria Anual y del Inventario, si procediere, así como lo tratado y resultado en dicho Cabildo.

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