miércoles, 13 de octubre de 2010

La Celebración del 450 Aniversario Fundacional

Cuando El Renacimiento se encontraba en pleno apogeo, Miguel Ángel hacía veinte años que había acabado los trabajos de los frescos del ábside de la Capilla Sixtina, Madrid era designada como Sede de La Corte del rey Felipe II, aún convivían los cristianos y los moriscos en España, se iniciaba la toma de las Islas Filipinas, se establecía en el puerto de Sevilla un sistema de flotas y galeones para desarrollar el comercio entre España y sus colonias americanas, cuando la población de Sevilla era de 88386 habitantes y la de Cantillana debía rondar los quinientos y pocos (el año 1571 contaba 543 habitantes), y cuando aún no habían comenzado las obras de ejecución del actual edificio de nuestra iglesia (1619), se estaba instituyendo nuestra Hermandad Sacramental Cantillanera.

De todos es sabido que la noticia más antigua que disponemos, documentada, de nuestra hermandad es la de las reglas aprobadas el 6 de noviembre de 1561, siendo Arzobispo de Sevilla don Fernando de Valdés. Por lo que siempre se ha dado como fecha de fundación la citada de 1561, de este modo nos encontramos en las vísperas de la celebración del cuatrocientos cincuenta aniversario fundacional el próximo año 2011 y para el que se está elaborando un amplio programa de actos y cultos, así como se va a crear una comisión encargada de todo lo concerniente al acontecimiento.

No toca aún dar a conocer más detalles puesto que no han sido aprobados por la junta de gobierno, ni por la autoridad eclesiástica, llegado su momento tendremos la oportunidad de hacerlo y que sean convocados todos los hermanos, así como el pueblo de Cantillana en su conjunto.

Esta celebración, sin duda de gran calado e importancia para la vida de hermandad y para la feligresía y sociedad cantillaneras, cobra mayor interés, si cabe, teniendo en cuenta que hoy por hoy es la más antigua institución de nuestro pueblo que no ha cesado en su actividad de culto y devoción al Santísimo Sacramento del Altar durante todos estos años.

Quedad por tanto informados de la próxima celebración y dispuestos para acudir prestos a la llamada de nuestra hermandad, en la medida que a cada uno nos toque, y que cada acto de culto o cultural se vea arropado con la participación y el calor humano de todas las personas que nos ha tocado vivir este acontecimiento.



No hay comentarios:

Publicar un comentario