domingo, 12 de septiembre de 2010

Zahara de la Sierra y el Gastor


Abrimos una nueva sección dentro de nuestro blog. En ésta queremos dar a conocer como se celebra El Corpus en otros lugares, para ello iremos recabando información a través de hermandades, parroquias, ayuntamientos …, y de este modo acercar a nuestros/as hermanos/as formas y detalles de la gran celebración de la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo.





En este primer artículo, y sin ningún especial motivo, hemos escogido la sierra de Cádiz; Allí dentro de la reconocida ruta de los pueblos blancos encontramos dos celebraciones que, por sus paralelismos, englobamos juntas. En ambas localidades amanece el domingo de Corpus con el color de sus calles cambiado, las casas blancas, que por primavera fueron encaladas para que el pueblo haga honor a su denominación, Zahara de la Sierra y El Gastor 51 aparecen de color verde, podríamos decir que se visten de verde. Sus empinadas y blancas calles se cubren de hierba fresca, las casas son decoradas con juncias, arbustos, palmeras y colchas bordadas con motivos eucarísticos.




















En el caso de Zahara la festividad nació poco tiempo después de la reconquista cristiana, allá por 1483. En El Gastor se dice que desde tiempo inmemorial, pero cobrando mayor importancia a partir del año 1747, coincidiendo con la finalización de las obras de ejecución de la Iglesia.

Las vísperas son de mucho ajetreo y trabajo. Todo el vecindario participa en engalanar las calles y plazas, adornando casas, balcones y ventanas. El olor del lentisco, el tomillo y la mejorana empapa de dulces aromas las calles, una alfombra de hierba cubre el suelo por donde ha de pasar el Señor, Cristo vivo que con su pueblo camina, los ramajes, los arbustos, los árboles enteros cubren las casas, las mujeres decoran los balcones, las juncias son atadas a paños y encajes, que junto a viejos enseres domésticos y cruces labradas, van componiendo altares donde parará el Santísimo durante su itinerario.

Ahí precisamente radica el ser una fiesta destacada, en que es el sentir de todo el pueblo, es la participación de cada calle, de cada casa, es una sana hermandad desde que van a cortar las ramas al campo y hasta que al finalizar la jornada de convivencia y alegría, llegan al pueblo tocando orgullos el claxon y el resto de los vecinos se asoman a sus puertas y ventanas para darles la bienvenida. Nunca una fiesta es más fiesta que cuando el pueblo la toma como tal.

La madrugada del sábado al domingo, día del Corpus, la calle es un hervidero hasta altas horas, ya de mañana comienza la fiesta grande con la celebración de la solemne misa y la Procesión. En el caso de El Gastor participan personas ataviadas al estilo de los pastores del siglo XVIII y en ambas los niños/as de primera comunión. Al terminar la procesión los zahareños se encaminan a la caseta municipal, donde se inicia una verbena que se prolongará durante la tarde y la noche. En El Gastor por la tarde destaca el certamen de Gaita Gastoreña, instrumento musical de viento de procedencia árabe y elaboración artesanal.

Esperamos y deseamos haya sido interesante y de vuestro agrado este primer acercamiento a la Gran Festividad del Corpus en otros puntos de nuestra geografía. Hemos intentado, como siempre, dar protagonismo a las imágenes y con el texto justo haceros llegar información de estas magníficas celebraciones. En sucesivas ediciones iremos trayendo a estas páginas ciudades y pueblos que celebran La Fiesta del Señor de modos singulares.

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